Por: Ricardo Becchio
15 de agosto del 2007
Titulares de prensa internacional anuncian con caracteres resaltados que: los representantes de Palestina e Israel, reunidos en Ramallah, ”avanzan en la creación del estado Palestino”, es más Ehud Olmert, a boca llena, promete “empujar, tan rápido como sea posible” ese progreso ¿y que hizo o promete hacer para ello?.
Liberó 250 presos el 20 de Julio y piensa en la posibilidad de que algunos otros queden libres, además, en un gesto de gran magnanimidad, tal vez permita que los jóvenes habitantes de Gaza, concurrentes a institutos de educación, no sean detenidos por los incontables puestos de control para que a tiempo lleguen a sus clases y en otros casos poder ingresar a las casas de estudio en Cisjordania, ya que en muchos casos el estado sionista les impide la concurrencia.
Promesas símiles y análogas ya fueron incumplidas en el pasado. Eso es mendacidad, clara, evidente, reiterativa y crónica, además de desenfadada.
Abbás, como “negociador palestino”, agradeció la liberación de 250 presos a pesar de la negativa judía a mayores cifras de libertades en un corto plazo. En la negociación Mahmoud Abbas rogó la eliminación de “algunos” puntos de control, el bloqueo de carreteras y de las barreras que impiden a los palestinos el libre tránsito y desplazamiento por Cisjordania. Para esto, muy triste y respetuosamente debo expresar que percibo cierta actitud lindante a la mendicidad.
La diplomacia y la cortesanía suelen ser sinónimos pero caminan por una frontera muy cercana a la obsecuencia.
Finalmente, todos, palestinos y los que amamos ese pueblo, tendremos que esperar la llegada del mesiánico próximo otoño para que el gran comisario del mundo le baje o no el pulgar al anhelo de reivindicación moral, social y material que esperan aquellos que en Gaza y Cisjordania son víctimas de falacias de unos y debilidades de otros.
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