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7 de julio del 2007
La imposibilidad de entrar al campamento de refugiados palestinos de Nahar al Bared en el Líbano aumentó la escasez de agua y alimentos, afirmó hoy el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).
Virginia de la Guardia, portavoz del CICR, declaró que en los últimos 12 días las personas no reciben esos insumos básicos, por lo cual se agudiza la situación humanitaria en la zona, sometida a intensos bombardeos desde el 20 de mayo.
Este jueves la Media Luna Roja Palestina logró evacuar a tres personas del campo, dos mujeres y un hombre, este último detenido e interrogado por los militares, dijo la funcionaria.
Los choques armados entre el ejército y la organización Fatah el Islam obligaron a más de 25 mil palestinos a huir de Nahar al Bared, mientras según estimados alrededor de mil 500 permanecen en precarias condiciones, al borde de la inanición.
La inmensa mayoría de los residentes escaparon hacia otros campamentos en los alrededores, donde la avalancha de personas complicó todavía más la depauperada situación.
Desde el comienzo de los combates poco pudieron hacer las organizaciones humanitarias ante el cerco tendido por el Ejército que considera aún el área zona de guerra, pese al anuncio del ministro de Defensa, Elías Murr, del fin de las hostilidades.
En las últimas jornadas ocurren esporádicos enfrentamientos en la zona sur del campamento, hacia donde fue obligada a replegarse la organización islámica.
De otro lado, el primer grupo de 60 cascos azules surcoreanos que apoyarán la Fuerza Interina de la ONU (FINUL), arribaron hoy para sumarse a los 13 mil soldados internacionales desplegados en el sur libanés desde el verano pasado. |