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7 de mayo del 2007
La ciudadana chilena Nadia Hasan Abdo fue nuevamente deportada por el Estado sionista de Israel. Con esta acción Israel viola el acuerdo que mantiene con Chile que permite a los ciudadanos de ambos países entrar sin mayores requisitos que el pasaporte. Esta es una situación que pone en jaque a las autoridades chilenas que no han sido eficientes en lograr que Nadia entre a Palestina, como puede hacerlo cualquier ciudadano chileno.
Israel ha determinado que Nadia hasan, al ser de origen árabe, es un peligro para la seguridad del Estado. Esto significa simplemente que Israel se reserva el derecho de discriminar por motivos étnicos, cosa que Chile jamás ha hecho con algún ciudadano israelí.
Nadia estuvo siendo interrogada por un encargado del Ministerio de Defensa de Israel quien la presionó para diera nombres de supuestos “amigos terroristas”, a lo cual ella no tenía nada que responder. El interrogatorio, donde la chilena fue vejada por las autoridades sionistas, duro desde las 7 de la mañanas hasta las 4 de la tarde, momento en el que le dijeron que “jamás volvería a entrar a Palestina”.
La periodista chilena había sido autorizada a entrar por el Cónsul de Chile en Israel, sin embargo, él mismo no hizo nada cuando vio que Nadia era deportada nuevamente. Llama la atención a este respecto que el Estado Chileno tenga como cónsul a una persona de origen judío, cuando Israel otorga nacionalidad inmediata a cualquier judío en el mundo. ¿A qué intereses responde el señor Allan Najum, Cónsul de Chile en Israel? Por si fuese poco, la embajadora de Chile en Israel es Irene Bronfman, también de religión judía. ¿Cómo puede un país poner de representante de sus intereses a alguien que vela por los de la contraparte?
Israel ya había expulsado a Nadia Hasan dos veces y ahora ella contaba con el respaldo de parlamentarios chilenos y del compromiso de autoridades que poco les ha importado reaccionar a tiempo para evitar una nueva situación de deportación por razones étnicas.
Como Oficina de Información Chileno-Palestina, exigimos que Nadia pueda entrar como ciudadana del Estado de Chile a Palestina. Exigimos la destitución del Cónsul de Chile en Israel Allan Najum y de la embajadora de Chile en Israel Irene Bronfman, pues ambos son un peligro para la seguridad de Chile como representantes ante un Estado al cuál le deben fidelidad. |