|
31 de Julio deln 2007
La abogada Butaina Doqmaq presentó en Amman, la capital jordana, el testimonio anual de la Institución Mándela para la Atención a los Asuntos de los Prisioneros ante el Comité Especial de las Naciones Unidas para investigar las violaciones del derecho humano palestino y árabe en las cárceles y centros de detenciones israelíes.
La jurista de la Institución Mándela, en su prueba ofrecida, aseguró que el número de prisioneros palestinos y árabes superó el total de 11 mil y 350, entre ellos 95 mujeres (dos de ellas se encuentran con sus pequeños), 450 menores y más de 70 encarcelados árabes.
Expuso, ampliamente, la situación jurídica y de salud de los prisioneros distribuidos en más de 26 cárceles y centros de detención y de interrogación y afirmó la existencia de casi mil enfermos que requieren un continuo tratamiento en los hospitales.
En sus argumentos, se centró en los casos de enfermos y fallecidos, además, en la situación de las prisioneras, especialmente, las madres que dieron a luz tras las rejas y aún se mantienen con sus hijos.
También trató, ante el Comité, las condiciones de los viejos prisioneros, los mayores, los árabes, los de Jerusalén y de los territorios del 48.
Aclaró que Israel reprime a los encarcelados mediante el traslado forzoso y la separación entre hermanos y padres e hijos para impedir su reunión en una sola cárcel, algo que siempre deja negativas huella.
Dio una detallada explicación sobre la política de torturas físicas y anímicas con sus diferentes formas aplicadas por los aparatos de seguridad y las autoridades carceleras. También señaló sobre los métodos inhumanos utilizados como el aislamiento en celdas, los registros humillantes, los castigos sea individual o colectivo, las multas y la deliberada indiferencia sanitaria, así como la privación de visitas.
En nombre de su institución, Doqmaq demandó a la comunidad internacional, a las organizaciones de derechos humanos y a las Naciones Unidas y su comité especial a asumir sus responsabilidades ante la difícil situación que viven los prisioneros y aseguró que la paz no puede ser alcanzada en la región si no se liberan, sin ataduras, condiciones y discriminaciones, a todos los prisioneros y prisioneras. |